Alimentación complementaria: todo lo que debes saber

Bebé

Es habitual que en el  momento en el que los padres nos enfrentamos a la introducción de alimentos complementarios a la leche materna / artificial de nuestros bebés, se generan una serie de dudas dispares; como: qué alimentos puede tomar, cuáles son los que deben introducirse primero, cuáles no se pueden ofrecer hasta alcanzada una cierta edad, qué cantidades son las recomendables… En este artículo, alimentación complementaria: todo lo que debes saber, te contamos en profundidad todos los pasos a seguir y recomendaciones.

El Comité de Lactancia Materna y el Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría, documentaron una serie de recomendaciones sobre la alimentación complementaria, teniendo como finalidad resumir de forma general la evidencia científica disponible en la actualidad sobre la alimentación complementaria. Esta idea responde al hecho de que se ha modificado notablemente la manera de iniciar la alimentación complementaria, respecto a las guías y los consejos que se prescribían con anterioridad por los profesionales sanitarios. 

Uno de los objetivos principales de Maternify es contar con un equipo de profesionales sanitarios actualizados, ya que es habitual acudir a la sanidad y encontrarse con profesionales con pautas y recomendaciones completamente obsoletas. 

Consideraciones generales a la hora de iniciar la alimentación complementaria

Según la guía de la AEP, la alimentación complementaria se considera un proceso por el cual se ofrecen al bebé lactante alimentos, sólidos o líquidos, distintos de la leche materna o de una fórmula artificial infantil, como complemento y no como sustitución de esta.

El niño desde que nace aprende a mamar, masticar, degustar, tragar y manipular alimentos, y también a descubrir diferentes olores, sabores y texturas, con la finalidad de que se incorpore a su dieta y se vaya adaptando, poco a poco, a la alimentación familiar. Realizar una correcta alimentación complementaria es vital, ya que esta primera etapa supone el inicio de una educación alimentaria, con el fin de conseguir un buen estado nutricional y el aprendizaje de hábitos alimentarios saludables.

Lo ideal es iniciar la alimentación complementaria en bebés de alrededor de los 6 meses (siempre individualizando cada caso), y nunca antes de los 4 meses, ya que es conveniente que el organismo tenga la maduración necesaria a nivel neurológico, renal, gastrointestinal e inmune. Según nos recuerda la AEP, el retraso en la introducción de la alimentación complementaria puede afectar al crecimiento y al neurodesarrollo, y una introducción precoz puede aumentar el riesgo de infección e ingreso hospitalario.

En definitiva, deben seguirse siempre las recomendaciones/pautas que normalmente nos indica la enfermera que atiende a nuestro bebé en el centro de salud, y que puede variar según la edad del lactante, su desarrollo psicomotor y el interés que demuestre para probar nuevos sabores y texturas. Como siempre os decimos, no hay que comparar, cada bebé tiene sus ritmos evolutivos y lo mejor para él es respetarlos. 

Recomendaciones para una buena y saludable alimentación complementaria

  • La incorporación de nuevos alimentos se debe hacer de forma progresiva, lenta y en pequeñas cantidades, y siempre respetando un intervalo de algunos días. Algunos alimentos necesitan 1 día y otros más alérgenos entre 3 y 5 días consecutivos y observando cómo se tolera y poder detectar rápidamente cualquier posible alergia. 

¿Cómo sabemos si nuestro bebé está realmente preparado para iniciar una alimentación complementaria?

  • Pues bien, la guía elaborada por la AEP nos detalla una serie de hitos evolutivos que nuestro bebé debe alcanzar: 
  1. Presentar un interés activo por la comida.
  2. La desaparición del reflejo de extrusión (expulsión de alimentos no líquidos con la lengua).
  3. Ser capaz de coger comida con la mano y llevarla a la boca.
  4. Mantener la postura de sedestación con apoyo.
  • Es importante crear un ambiente relajado, agradable y confortable durante las comidas, evitando las distracciones que puede generar una pantalla y potenciando la oportunidad de interacción social y de desarrollo cognitivo. Promover hábitos higiénicos, alimentarios y de comportamiento adecuados.
  • Debe tenerse una actitud receptiva y tolerante si nuestro bebé rechaza la comida, un acompañamiento respetuoso y sin confrontación garantiza la superación de estos episodios. 
  • Se recomienda proporcionar una comida de calidad, tanto desde el punto de vista nutricional como desde criterios higiénicos, sensoriales y educativos. No se debe añadir miel, azúcar o edulcorantes, y se recomienda evitar la sal en la preparación de las comidas que vamos a ofrecer a nuestro bebé. 
  • Es aconsejable ofrecer a nuestro bebé alimentos de temporada, potenciando la variedad y la cantidad recomendada, para educar en el placer de comer siempre con moderación. 
  • Como nos indica la AEP, no hay alimentos mejores que otros para empezar, aunque se recomienda ofrecer de manera prioritaria alimentos ricos en hierro y zinc.
  • Es recomendable cocer las verduras y hortalizas al vapor o hervir con poca agua y tapando siempre el recipiente, para minimizar la pérdida de nutrientes. 
  • Según la evidencia científica actual, el gluten se puede ofrecer a partir de los 6 meses de edad de nuestro bebé. 

Qué alimentos se pueden incluir en la alimentación complementaria de nuestro bebé de 6 a 12 meses

Para una correcta alimentación complementaria se tiene que tener en cuenta qué alimentos se pueden ofrecer a nuestro bebé. 

Antes de elaborar el menú semanal/mensual de nuestro bebé, debemos tener presente, tanto los aspectos nutricionales (número de grupos de alimentos, frecuencia de uso de los diferentes alimentos, digestibilidad, etc.), como los aspectos sensoriales (olores, colores, texturas, sabores...).

Las comidas para bebés de 6 a 12 meses pueden incluir los alimentos siguientes:

  • Hortalizas: zanahoria, cebolla, judía tierna, calabacín, calabaza, puerro, tomate, etc.
  • Farináceos: arroz, pasta pequeña, pan, papillas de cereales sin azúcar, sémola de maíz, patata, legumbres bien cocidas, etc.
  • Carne o pescado blanco (magro) o azul (graso) sin espinas o bien 1 unidad de huevo pequeño/día.
  • Frutas: plátano, pera, melocotón, manzana, mandarina, fresa, sandía, melón, etc.
  • Aceite de oliva virgen extra.

Es importante preguntar a un profesional sanitario cualificado, qué alimentos puedo ir introduciendo en la alimentación complementaria de nuestro bebé, que dependerá siempre de la edad alcanzada.  

El servicio de consulta de alimentación complementaria y el método BLW en Maternify

En Maternify analizamos vuestro caso y os informamos de la manera más profesional, actualizada y basada siempre en la evidencia científica. Contamos con un amplio equipo de profesionales sanitarios, una matrona/nutricionista especializada y enamorada de la maternidad.

Ofrecemos asesorías y cursos formativos, dirigidos por los mejores profesionales sanitarios, para que las familias comiencen la alimentación complementaria con el método de BLW (Baby Led Weaning) o alimentación autorregulada por el bebé. Nos adaptamos a vuestras preferencias y las del bebé sea el método que elijáis (BLW, mixto o purés). Recomendado por la AEP, que lo define como una forma de ofrecer la alimentación complementaria en la que al bebé se le permite “dirigir” el proceso desde el principio. La familia decide qué ofrece (y es su responsabilidad ofrecer comida sana, segura y variada), pero el bebé coge por sí mismo la comida que se pone a su alcance; decidiendo qué elige comer y cuánta cantidad.

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