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Nuestras asesoras te explicarán como afrontamos los problemas de frenillo del bebé.
Los problemas de frenillo no son una moda, son una realidad que cada día se diagnostica más porque, por suerte, cada vez hay más sanitarios formados en la materia. En Maternify contamos con expertos en el diagnóstico y tratamiento de la anquiloglosia o corte de frenillo del bebé.

Nuestra fundadora Carla Quintana @matronaparami te explica cuáles son los problemas que requieren corte de frenillo del bebé.
El frenillo lingual es esa membrana fina que une la lengua con el suelo de la boca. Todos los bebés nacen con uno, y en la mayoría no da ningún problema. Se habla de anquiloglosia cuando ese frenillo es más corto, más grueso o está insertado en un punto que limita el movimiento de la lengua.
No es una malformación ni una enfermedad, es una variación anatómica que, en algunos bebés, dificulta acciones tan básicas como agarrarse bien al pecho o mover la lengua con libertad. No toda anquiloglosia necesita intervención: la única forma de saberlo es que un profesional valore ese frenillo en concreto, en ese bebé en concreto.
Se suele distinguir entre frenillo anterior, visible al levantar la lengua del bebé porque la membrana llega casi hasta la punta, y frenillo posterior, más profundo y menos visible a simple vista, que a veces pasa desapercibido en una revisión rápida. Esta diferencia importa porque un frenillo posterior puede dar síntomas de lactancia sin que nadie lo haya detectado antes, y es una de las razones por las que conviene una valoración específica y no solo una revisión visual.
Se puede valorar desde los primeros días de vida, y de hecho es en las primeras semanas cuando suele detectarse, porque coincide con el momento en que se instaura la lactancia. También puede valorarse más adelante, si las dificultades aparecen después o si antes no se había planteado la duda. No hay una edad límite para pedir una valoración, aunque cuanto antes se resuelvan las dudas sobre el agarre, antes se puede acompañar esa lactancia.
La valoración la realizan juntos una matrona y un fisioterapeuta. Se evalúa la funcionalidad y la anatomía del frenillo, la movilidad de la lengua y, en base a la escala de Hazelbaker, los beneficios reales de practicar o no una frenotomía. En la misma sesión el fisioterapeuta trabaja la musculatura cervical y la movilidad lingual del bebé y enseña ejercicios para hacer en casa, se necesite o no corte. El resultado de esa valoración es siempre individual: puede recomendar frenotomía, puede recomendar solo fisioterapia, o puede no recomendar ninguna intervención.
A partir de ahí hay dos caminos, y cuál se sigue lo decide la valoración de ese bebé en concreto, nunca al revés. Si el frenillo es restrictivo y limita la funcionalidad, se plantea la frenotomía junto con fisioterapia. Si no lo es, se trabaja solo con fisioterapia y ejercicios en casa. Tanto la valoración como la frenotomía las realiza personal sanitario: la Unidad de Lactancia de Maternify está liderada por Carla Quintana, matrona experta en valoración de frenillo y anquiloglosia.
Una valoración de frenillo resuelve dudas sobre el agarre, la movilidad de la lengua y si conviene o no una frenotomía. No sustituye una urgencia pediátrica. Si tu bebé tiene fiebre, dificultad para respirar, rechaza el alimento de forma persistente o pierde peso de forma notable, contacta primero con tu pediatra o acude a urgencias: eso no espera a una cita de valoración.
Muchas familias llegan aquí después de semanas complicadas con la lactancia. Si el agarre sigue doliendo o la producción te preocupa, también podemos ayudarte:
Asesoría de lactancia con matrona a domicilio y onlineMaternify pone a tu disposición un equipo de matronas y fisioterapeutas especializados en identificar y tratar los problemas que requieren corte de frenillo del bebé u otros tratamientos.
Los riegos de no actuar ante un problema de frenillo pueden ser: tener que dejar la lactancia materna, aumento de riesgo de infección al no limpiar bien la lengua, atragantamiento o dificultad en el habla, plagiocefalia, cólicos, deformación del paladar, rinitis, apneas del sueño...entre otros
La anquiloglosia o frenillo lingual corto es una anomalía congénita que puede restringir la movilidad de la lengua y causar tensiones musculares y para la cual se distinguen dos tipos de tratamiento, dependiendo de si se realiza corte de frenillo del bebé (frenotomía) o no.
Desde un punto de vista multidisciplinar se hace una evaluación de los síntomas y restricciones del frenillo, se comienza el tratamiento de fisioterapia y se aconseja si realizar la frenotomía o no.
La frenotomía es un procedimiento corto y sencillo en el que los padres pueden estar presentes en todo momento y que consiste en un pequeño corte en el frenillo del bebé, realizado con una tijera esterilizada elevando la lengua ligeramente y que deja un rombo que nos indica que la lengua está correctamente desanclada. El sangrado es mínimo y la cicatrización del tejido rápida. Al realizar el corte se tapona con una gasa y acto seguido se pone al bebé al pecho, biberón o chupete.
El tratamiento se realiza de manera presencial en clínicas asociadas.

El 97% de familias encuestadas señalaron que, en circunstancias similares, habrían elegido de nuevo este tratamiento.

¿Cómo funciona?
Nuestras asesoras te explicarán como afrontamos los problemas de frenillo del bebé.
Marcaremos en la agenda la cita inicial de la valoración de frenillo para cuando mejor te venga.
Te ayudamos a solucionar el problema de frenillo y te acompañamos hasta la revisión final.
El servicio se realiza en la clínica Vicetto en Plaza de Olavide.
Para realizar la reserva se abonará sólo la sesión de valoración.
Para disponibilidad fuera de Madrid consultar por formulario de contacto.
La sesión de revisión de los 7-10 días se abonará el día de la cita en la clínica Vicetto.
¿Tienes más preguntas? Nosotros tenemos las respuestas.
El objetivo es encontrar el tratamiento adecuado por lo que nuestras matronas y fisios expertos evaluarán por un lado la restricción de ese frenillo en base a criterios de funcionalidad y anatomía y por otro los beneficios de practicarle una frenotomía en base a la escala de Hazelbaker.
Existen dos tipos de anquiloglosias:
A) Anquiloglosia con frenillo restrictivo que necesite frenotomía (corte de frenillo).
B) Anquiloglosia que no requiera corte y pueda tratarse con matronas y fisioterapia.
Además, en esta sesión, en el tratamiento inicial con el fisioterapeuta se trabajará la musculatura cervical y la movilidad lingual y se enseñarán ejercicios para casa.
La frenotomía es un procedimiento corto y sencillo en el que los padres podrán estar presentes en todo momento y que consiste en practicar un pequeño corte en el frenillo del bebé elevando la lengua ligeramente. Se realiza con una tijera esterilizada siendo mínimo el sangrado, ya que la cicatrización del tejido es muy rápida. Al realizar el corte se tapona con una gasa y acto seguido se pone al bebé al pecho, biberón o chupete, según prefieran los padres.
La recomendación de nuestros expertos es hacerla el mismo día de la valoración, respetando siempre la decisión de los padres.
Después de una frenotomía para corregir la anquiloglosia y la continuación de la sesión de fisioterapia donde además se enseñarán los ejercicios de rehabilitación para casa, es necesario realizar un seguimiento pasados 7-10 días de la intervención con el fisioterapeuta para continuar con el tratamiento de la cicatriz y los músculos asociados al cuello, ya que la tensión que ha existido en la boca y cuello del bebe es importante.
Si tienes seguro de reembolso, es posible. Aunque no trabajemos directamente con compañías médicas, siempre podrás presentar la factura justificativa si tienes seguro de reembolso y el servicio entra dentro de las coberturas incluidas en tu póliza. Normalmente suelen cubrir hasta el 80% del coste de servicios como este.
El frenillo anterior se ve con facilidad al levantar la lengua del bebé, porque la membrana llega casi hasta la punta. El posterior es más profundo y puede pasar desapercibido en una revisión visual rápida, aunque provoque las mismas dificultades de agarre o movilidad. Por eso la valoración de Maternify no se limita a mirar, sino que evalúa la funcionalidad completa de la lengua.
No. Tener el frenillo corto no significa automáticamente que haga falta cortarlo. Hay bebés en los que el frenillo no limita la funcionalidad y se acompañan solo con fisioterapia y ejercicios en casa. La decisión se toma siempre después de la valoración individual, nunca antes.
Es un procedimiento corto, con mínimo sangrado y una cicatrización rápida del tejido. Puede provocar un llanto breve, esperable en cualquier manipulación de la boca de un bebé. Tras el corte se le pone al pecho, biberón o chupete, según prefieran los padres, que pueden estar presentes en todo momento.
No, es una variación anatómica presente desde el nacimiento y no depende de nada que la familia haya hecho o dejado de hacer durante el embarazo. Lo que sí se puede hacer es detectarla pronto con una valoración, para acompañar mejor la lactancia y la movilidad de la lengua del bebé desde el principio.
No hay una edad a partir de la cual deje de tener sentido. Se valora con frecuencia en las primeras semanas, cuando coincide con las dificultades de lactancia, pero también se puede valorar más adelante si las dudas aparecen después. Lo importante es que la valoración la haga un profesional que evalúe la funcionalidad real del frenillo, no solo su aspecto.
¡Nos encanta mejorar maternidades como la tuya! Escríbenos hoy para recibir la atención que te mereces.