January 19, 2026

¿Fumas pero quieres dar el pecho?

Posparto

Fumar durante la lactancia es una de las dudas más frecuentes entre las madres que no han logrado dejar el tabaco. Aunque fumar nunca es recomendable, la evidencia científica actual indica que la lactancia materna sigue siendo la mejor opción para el bebé, incluso si la madre fuma, siempre que se tomen ciertas precauciones.

En este artículo resolvemos las preguntas más habituales sobre tabaco y lactancia, explicamos los riesgos reales y te contamos cómo reducir al máximo la exposición del bebé.

¿Es lo mismo fumar durante el embarazo que durante la lactancia?

No. Aunque ambas etapas están relacionadas, embarazo y lactancia no son comparables en cuanto al impacto del tabaco.

Durante el embarazo, fumar supone un riesgo directo para el feto. Las sustancias del tabaco reducen el flujo sanguíneo placentario y pueden provocar:

  • Mayor riesgo de aborto espontáneo

  • Parto prematuro

  • Bajo peso al nacer

  • Malformaciones congénitas

  • Mayor riesgo de muerte súbita del lactante

Por este motivo, durante el embarazo la recomendación es dejar de fumar completamente y buscar apoyo profesional.

Fumar durante la lactancia: ¿es mejor dar el pecho o usar leche artificial?

Esta es una de las preguntas clave:
¿Qué es más seguro para el bebé si la madre fuma: lactancia materna o leche artificial?

La evidencia científica es clara:
👉 La lactancia materna ofrece más beneficios y menos riesgos que la lactancia artificial, incluso cuando la madre fuma.

Los estudios muestran que los bebés de madres fumadoras amamantados al pecho presentan menos infecciones respiratorias que aquellos alimentados con fórmula y expuestos igualmente al humo del tabaco.

Por este motivo, las principales organizaciones pediátricas no contraindican la lactancia materna en madres fumadoras.

¿La nicotina pasa a la leche materna?

Sí, la nicotina pasa a la leche materna. Incluso se han detectado pequeñas cantidades en madres no fumadoras expuestas al humo ambiental.

Sin embargo:

  • La nicotina no es la sustancia más dañina del tabaco

  • No se han descrito efectos adversos directos en bebés amamantados

  • El mayor riesgo para el bebé es el humo del tabaco, no la leche materna

El problema principal es la exposición al humo y a los residuos que quedan adheridos a la ropa, el pelo y las superficies del hogar (humo de tercera mano).

Cómo minimizar los riesgos si fumas y das el pecho

Si no puedes dejar de fumar en este momento, estas medidas ayudan a proteger a tu bebé:

Recomendaciones prácticas

  • Fuma siempre fuera de casa

  • Evita fumar cerca del bebé o en espacios cerrados

  • Usa ropa específica para fumar y cámbiate antes de coger al bebé

  • Cubre el cabello al fumar

  • Lávate las manos y la boca después

  • No practiques colecho

  • Fuma después de amamantar, nunca antes

Cuantas menos exposiciones, menor será el riesgo.

Quiero dejar de fumar durante la lactancia, ¿qué puedo hacer?

Dejar el tabaco es beneficioso en cualquier momento. Durante la lactancia, existen opciones seguras:

Tratamientos compatibles con la lactancia

  • Parches de nicotina

  • Chicles de nicotina

Ambos son compatibles con la lactancia materna y están considerados seguros. Puedes consultar su compatibilidad en recursos fiables.

Algunos tratamientos más recientes aún no cuentan con suficiente evidencia en lactancia, por lo que se recomienda priorizar la terapia sustitutiva con nicotina y el acompañamiento profesional.

Preguntas frecuentes sobre fumar y lactancia 

¿Debo dejar de dar el pecho si fumo?
No. Si no puedes dejar de fumar, seguir con la lactancia materna es mejor que pasar a leche artificial.

¿La leche materna de una madre fumadora es perjudicial?
No. Los beneficios de la lactancia superan los posibles riesgos de la nicotina.

¿Puedo usar parches de nicotina si doy el pecho?
Sí, son compatibles con la lactancia.

¿Qué es más peligroso: la nicotina o el humo?
El humo del tabaco es el principal riesgo para el bebé.

Conclusión

Fumar no es un hábito saludable y lo ideal, tanto durante el embarazo como en la lactancia, es abandonar el consumo de tabaco. Sin embargo, cuando esto no es posible, la evidencia científica actual indica que la lactancia materna sigue siendo la opción más beneficiosa para el bebé, incluso en madres fumadoras.

Reducir la exposición al humo del tabaco, aplicar medidas de protección en el entorno y contar con apoyo profesional para dejar de fumar son estrategias clave para minimizar riesgos y favorecer la salud del bebé y de la madre.

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